Las empresas de los 34 municipios ubicados en zona de reconversión minera podrán solicitar las nuevas ayudas impulsadas por el Instituto para la Transición Justa después de Semana Santa. La convocatoria, valorada en 28 millones de euros, está siendo presentada por el ITJ en diferentes pueblos del territorio. Este martes llegaba el turno de Andorra, donde se celebró un acto en el que participaron varios proyectos empresariales locales que ya han recibido más de 3.452.486 euros en ayudas. Todo ello mientras la localidad continúa a la espera de la activación real del nudo Mudéjar, el cual sigue sumando pasos en trámites burocráticos pero sin efectos reales para la población.
Las ayudas empresariales presentadas constan de dos líneas de financiación para empresas. La primera, con una dotación económica de 24 millones de euros, está destinada a grandes iniciativas empresariales. La segunda línea, por su parte, está orientada a pequeños proyectos y cuenta con un presupuesto total de 4 millones de euros.
Pese a la lentitud de los trámites, varias iniciativas empresariales impulsadas con fondos de Transición Justa presentaron algunos de sus resultados durante el acto.
La empresa Agrocultívate arrancó su andadura en 2016 con un solo empleado. En 2021, cuando presentaron su proyecto a la convocatoria de ayudas, ya eran cinco personas; hoy, en 2025, suman once trabajadores en plantilla. En esa convocatoria solicitaron apoyo para un dispositivo de digitalización y rehabilitación de sus oficinas. Con una inversión de 80.000 euros y una ayuda concedida de 40.000, se comprometieron a crear dos nuevos empleos, reto que ya han superado. José Ángel Félez fue el representante de esta empresa durante la mesa redonda celebrada tras la presentación de las ayudas, dando ejemplo de cómo la innovación puede aplicarse al medio rural, y como las nuevas generaciones están apostando por emprender y desarrollarse profesionalmente donde quieren vivir: en su tierra.
La segunda empresa mostrada durante la mesa redonda fue Cárnicas Ortín, que decidió trasladarse a Andorra para ampliar instalaciones y responder a una creciente demanda. En su nuevo proyecto, invirtieron cerca de 150.000 euros, con una ayuda concedida de 52.486 euros, comprometiéndose a la creación de tres empleos. Tres años después, han superado esa cifra y han experimentado un crecimiento del 200%. Proyectan una importante ampliación, ya que disponen de un solar anexo que podría albergar una nueva nave en unos años. «Con este ritmo, posiblemente en dos o tres años, está claro que llevaremos a cabo una ampliación», señalan.
La empresa JV20 Forest, liderada por Sebastián Barajas Molina solicitó una ayuda de 25.000 millones de euros. La empresa se comprometió inicialmente a la creación de 35 puestos de trabajo. La ayuda concedida fue de 3 millones de euros. Su objetivo es llegar a 100 empleados.
La empresa Making Best Color Factory, liderada por Gonzalo López Madrazo, presentó un proyecto centrado en el procesado y valorización de minerales, especialmente hierro y arcilla. Con una inversión de 1,2 millones de euros, recibió una ayuda de 360.000 y se comprometió a la creación de siete puestos de trabajo.
A la espera del nudo Mudéjar
Aunque ya hay proyectos empresariales impulsados con fondos de Transición Justa en Andorra, el verdadero punto de inflexión aún no se ha producido. El avance real del proceso pasa, en gran medida, por la resolución del expediente del nudo Mudéjar, una infraestructura eléctrica esencial para canalizar los proyectos de energías renovables que deben sustituir de forma definitiva a la actividad minera y térmica. «Estamos intentando sacar cuanto antes el nudo Mudéjar y el plan de acompañamiento. Y, al mismo tiempo, impulsar iniciativas que contribuyan, apoyen y sirvan de palanca para ir generando crecimiento y consolidando el cambio del carbón hacia la energía renovable», explicó este martes Enrique Gómez, subdelegado del Gobierno en Teruel.
Sin embargo, pese a la voluntad de avanzar con rapidez, los plazos siguen siendo inciertos. «El problema es que no depende únicamente de la administración del Estado. Tienen que informar otros organismos, como el Gobierno de Aragón, y distintas administraciones que no están bajo el control del Gobierno de España», aclara Gómez. En este sentido, se baraja una horquilla que va de finales de este año a comienzos del siguiente, siempre condicionada al ritmo de los informes técnicos necesarios.
La jornada fue inaugurada por Enrique Gómez, subdelegado del Gobierno en Teruel y Rafa Guía, alcalde de Andorra. Junto a ellos, también intervino Elisabeth López, agente del territorio en Aragón para Zonas de Transición Justa, quien desglosó los aspectos técnicos de la convocatoria celebrada en la Casa de la Cultura de Andorra.

